Agroindustria, Desinfección Avicolas

La calidad del agua en las granjas avícolas

Como influencia la calidad del agua sobre la productividad de las aves en las granjas avícolas.

El agua es quizás el elemento al que menos atención prestan los técnicos en la alimentación y en el manejo de las aves, siendo, sin embargo, en ocasiones responsable de algunos de los problemas presentes en las explotaciones.

En este artículo vamos a tratar sobre la calidad del agua y su efecto sobre la productividad de las aves. Los parámetros de seguridad y calidad que vamos a analizar son: microbiológicos (bacterias, virus u otros microorganismos), análisis químicos y/o físicos.

  1. Test microbiológicos

La contaminación microbiana del agua puede tener su origen en la propia fuente del agua, o bien, durante el sistema de transporte o almacenaje del agua, o incluso, en la propia instalación.

Actualmente, es bien conocido la importancia de la carga microbiana del agua sobre el rendimiento de las aves, de tal manera que la presencia de bacterias en el agua de bebida disminuye los rendimientos, tanto cárnicos como de producción de huevos. Por lo tanto, niveles próximos a cero en cuanto a la concentración de bacterias sería lo deseable en una explotación avícola.

La desinfección del agua, junto con la limpieza diaria de los bebederos, son las medidas más eficaces para controlar la carga microbiana. Para que la desinfección realice el efecto deseado, es necesario que la concentración de ppm de cloro libre a nivel de bebederos sea de por lo menos 1,5 mg/l.

La supercloración o los tratamientos continuos de cloro en los pozos o depósitos de agua, sin unos análisis periódicos del agua de bebida, no son prácticas muy recomendables, ya que un exceso de cloro puede provocar un descenso en el consumo de agua por parte de las aves.

  1. Test físico-químicos

El conocimiento de la composición química del agua de bebida es de vital importancia en avicultura ya que la presencia de determinados macrominerales y/o oligoelementos en concentraciones elevadas, pueden causar serios problemas de salud, así como, una merma importante de las producciones.

Los análisis físico-químicos, generalmente, van enfocados a determinar y controlar el “total de sólidos disueltos” (TDS). Buscamos siempre que este valor sea inferior a 1000 ppm, en lo contrario sería conveniente efectuar una serie de análisis secundarios: test del sulfato, del sodio, del magnesio, del cloro, del calcio, del potasio o del manganeso.

  1. a) Dureza del agua

La dureza del agua hace referencia principalmente a las cantidades de sales de calcio y magnesio disueltas en el agua. La dureza no perjudica en si la salud de las aves sin embargo es importante para el sistema de purificación y distribución del agua, siendo la principal causa de obstrucción de los bebederos. La dureza baja tiene los niveles de 15 a 50 ppm, mientras que es catalogada como dura si tiene más de 180-200 ppm.

  1. b) Acidez y alcalinidad del agua

El pH del agua en las explotaciones ganaderas suele oscilar entre 6,5 y 8,5. Es muy recomendable mantener el nivel del pH alrededor de 6,5-considerado el pH perfecto. El pH ácido puede afectar a los procesos digestivos y dañar el sistema de distribución del agua (tuberías, bebederos, válvulas, etc).

  1. c) Nitratos y nitritos

La presencia de nitratos y nitritos en el agua de bebida va a disminuir la capacidad de transporte de oxígeno en la sangre de las aves lo que puede ocasionar serios problemas de salud. En este caso la hemoglobina reacciona con los nitritos y forma metahemoglobina, perdiendo su capacidad para transportar el oxígeno. Los animales presentan cianosis, diarreas, retrasos del crecimiento e incoordinación de movimientos y finalmente la muerte.

  1. d) Sodio

Los niveles aceptables de sodio se sitúan entorno a los 32 mg/l. Concentraciones de 50 mg/l pueden afectar al desarrollo de las aves si coinciden con cifras de sulfatos o de cloruros superiores a 50 mg/l y 14 mg/l, respectivamente.

  1. e) Cloro

En la mayoría de las ocasiones la concentración del cloro suele ser baja, no ocasionando problemas de salud a las aves. El nivel medio recomendable es de 14 mg/l. La principal consecuencia de un elevada concentración de ClNa en el agua de bebida es que los pollos van a consumir grandes cantidades de agua, provocando heces muy líquidas que harán que aumente considerablemente el porcentaje de humedad de la yacija, con los consiguientes perjuicios para la cría de broilers.

  1. f) Sulfatos

Es posiblemente uno de los principales responsables de la mala calidad del agua en las explotaciones animales. La presencia de los sulfatos provocan diarreas y retrasos en el crecimiento.

Los niveles medios recomendables se sitúan entorno a los 125 mg/l. Sin embargo, cifras de 50 mg/l pueden resultar perjudiciales si se combinan con valores de magnesio o sodio superiores a 50 mg/l.

  1. g) Magnesio

En combinación con el ión sulfato para formar el sulfato de magnesio, puede ocasionar enormes diarreas en los animales.

Valores medios de 14 mg/l serían los ideales.

  1. h) Hierro

El hierro presente en las aguas subterráneas está en forma soluble. Cuando el agua aflora a la superficie y entra en contacto con el oxígeno, el hierro precipita, pudiendo bloquear el sistema de conducción de agua o los propios bebederos.

Tabla 1. Guía para el control de la calidad del agua en las explotaciones avícolas.

Contaminante Niveles medios recomendables Niveles máximos permitidos Observaciones
Total de bacterias 0/ml 100/ml Valores próximos a 0/ml es lo deseable.
Bacterias coliformes 0/ml 50/ml Valores próximos a 0/ml es lo deseable.
Nitratos 10 mg/l 25 mg/l Niveles entre 3-20 mg/ml pueden afectar al crecimiento y desarrollo de las aves.
Nitritos 0,4 mg/l 4 mg/l
Calcio 60 mg/l 200 mg/l
Cloro 14 mg/l 250 mg/l Niveles por debajo de 14 mg/ml pueden ser peligrosos si coexisten con valores superiores a 50 mg/ml de sodio
Cobre 0,002 mg/l 0,6 mg/l Niveles más altos de cobre confieren un sabor amargo al agua
Hierro 0,2 mg/l 0,5 mg/l Niveles más altos provocan un sabor y olor desagradable al agua
Plomo 0,02 mg/l Niveles más altos pueden ser tóxicos
Magnesio 14 mg/l 125 mg/l Niveles más altos pueden tener un efecto laxante. Concentraciones superiores a 50 mg/ml pueden resultar tóxicas si se combinan con altos niveles de sulfatos
Sodio 32 mg/l Niveles superiores a 50 mg/ml pueden afectar al desarrollo si se combinan con altas concentraciones de sulfatos o cloruros.
Sulfatos 125 mg/l 250 mg/l Niveles más altos tienen un efecto laxante. Niveles superiores a 50 mg/ml pueden afectar al desarrollo si se combinan con altas concentraciones de Mg y Cl.
Cinc 0,5 mg/l 1,5 mg/l Niveles más altos son tóxicos.
Características
pH 6,8-8.5 Hemos de evitar pH por debajo de 6. Se compromete el desarrollo y crecimiento de las aves.
Dureza 60-180 Niveles de dureza por debajo de 60 son infrecuentes. Por encima de 300 son consideradas aguas muy duras.

(Fuente: Waggomer, W. y Good, R. 1984. Calidad del agua y desarrollo de las aves. Proceedings AVMA Annual Conference, Julio, 1984.)

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